Estamos de estreno. Tenemos muro.

Somos muchos los vecinos que estamos luchando por este proyecto. Cada uno elige hasta donde llega su compromiso, cómo y cuando puede aportar para llevarlo a cabo.   Las reuniones, elaboración de planos, hacer propuestas, visitar a técnicos, ver otros huertos, difundir la idea. Otros empezaron a conocer esto al ir a votar el proyecto.

 

El objetivo de nuestra asociación lo tenemos bien definido en los estatutos y habrá partes que lo consigamos mejor y otras peor. Pero los días que estuvimos haciendo el muro de piedra norte,  empezamos a cumplir objetivos.

Fuimos unos cuantos vecinos los que compartimos la experiencia, que gracias a Gumer fue muy satisfactoria.  Este encuentro se convirtió en un taller, en el que aprendimos sobre la importancia de este tipo de construcción tradicional. Compartimos información y nos conocimos mucho más.  Sudamos la gota gorda pero con una buena motivación.  Lógicamente unos pudimos hacer unas cosas y otros otras.

Estos muros permiten crear pequeños ecosistemas. Son materiales que encuentras muy cerca de donde se va a poner el muro, no se consumen recursos contaminantes, y mejoran las zonas para el cultivo.

La realización del muro se nos antojaba dura, pero con indicaciones claras y moderando adecuadamente el esfuerzo hizo que el muro se realizase más alto que la idea inicial y como todos podéis apreciar, de una manera sólida.

El muro se ha construido colocando unas piedras grandes en la base, de tal forma que pudieran sustentar otras piedras en cada una de las dos caras, que estratégicamente  hacían que cada cara resultase regular. Entre las dos caras colocábamos otras piedras, estas pueden ser menos rebuscadas, su forma no importa tanto. Luego de colocar las caras lisas en las caras, asegurar con piedras en el centro, llenábamos el interior del muro de piedras pequeñas que hacían mucho mas maciza la estructura. Cuando llegábamos a la zona superior se colocaban otras piedras grandes que cerraban las estructura por arriba. Posteriormente en los pequeños huecos que han quedado en cada una de las caras buscábamos piedras que se pudiesen introducir en los huecos, y sellábamos las caras. Aunque usamos herramientas, como la maceta, palancas para mover las piedras grandes y alguna otra, el proceso se puede hacer prácticamente con los materiales que provee el campo.

Junto a la construcción del muro limpiamos la zona, respetando todos los árboles. Algunos de ellos están fusionados al muro. También se respetaron algunos arbustos valiosos. El perímetro vallado de la huerta la poblaremos con arbustos de bayas y otras hierbas y plantas.  La búsqueda de nuestro principal material de construcción que son las piedras, nos ayudo a conocer el terreno del que disponemos, y a limpiarlo en parte. Podamos las ramas sobrantes de los árboles, y  nos servimos de la maquinaria que la urbanización Sierra Real nos presto. Además les ayudamos construyendo un paso al a través del arroyo.

En definitiva, que estamos iniciando un camino  que va mas allá de las reuniones y discusiones.   Estamos haciendo algo para todos los vecinos de Soto del Real. Este muro ya forma parte de los vecinos y ha salido de nuestro esfuerzo.

Un abrazo.

 

Posdata: He escrito esta nota, para que la corrijáis. A pesar de mi interés hay un montón de anotaciones y palabros que se me escapan. Así que agradecería que en los comentarios me digáis como se llamaban las piedras grandes o que expliquéis la discusión sobre las 8 caras de una piedra…  Gracias.

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